Medicina regenerativa · Costo y elegibilidad
Cuánto cuesta realmente
la terapia celular en México.
El precio de la terapia celular en México varía mucho, y la cifra sola no dice casi nada. Lo que importa es qué incluye esa cifra.
El mismo precio puede significar cosas muy distintas.
Dos clínicas que cotizan una cifra parecida pueden estar entregando tratamientos sustancialmente diferentes: la diferencia está en lo que la cotización contiene.
Pregunte qué tipo celular se usa y de dónde viene. Pregunte si el laboratorio puede documentar la cadena desde el origen hasta la aplicación. Pregunte quién realiza el procedimiento y cuál es su formación. Pregunte qué pasa en las semanas siguientes, y si ese seguimiento está incluido o se cobra aparte. Una cotización que no puede responder eso no es más barata: es menos completa.
Origen, dosis, supervisión, seguimiento.
Cuatro variables explican casi toda la diferencia entre clínicas.
El origen celular pesa más: las células autólogas tomadas de su propio tejido implican costos de procesamiento distintos al material alogénico. Siguen la dosis y el número de aplicaciones. La supervisión médica —si un especialista planea y realiza el procedimiento o un técnico aplica un protocolo estándar— cambia tanto el costo como lo que usted recibe. El seguimiento es donde las cotizaciones se separan más en silencio: algunas incluyen meses de monitoreo, otras terminan en la puerta.
La valoración va antes que la cotización.
Cotizar un tratamiento para el que usted no es candidato desperdicia su tiempo y el nuestro.
Una valoración remota revisa su historial, su condición actual y qué espera cambiar. Algunos casos tienen indicación clara. Otros se resuelven mejor con un abordaje distinto. Otros no son candidatos. Usted recibe una cifra después de esa conversación, hecha para su caso, no una lista de precios antes de ella.
Primero la valoración.
Una consulta remota establece elegibilidad y produce una cifra hecha para su caso.